¿CÓMO NOS ALIMENTAMOS LOS ESPAÑOLES?
Según el informe
sobre Las Tendencias del Consumo y
del Consumidor del Siglo XXI, llevado a cabo por el Instituto
Nacional de Consumo, los hábitos alimenticios
de los españoles como consumidores se caracterizan por:
Comprar
de forma cada vez más espaciada, debido al incremento del uso de productos
congelados.
Dedicar
menos tiempo a comprar y a la preparación de los alimentos.
Preferir la comida poco elaborada y el plato único.
Consumir
platos precocinados, comidas con envases aptos para el consumo en bandejas
delante del televisor, y comidas a domicilio.
Elegir
la compra de nuevos productos naturales, sin salsas ni condimentos y bajos en
grasas.
Aumentar la compra de productos dietéticos y
nutritivos.
Cambiar
el concepto de lo natural, ya que consumimos como tal comida preparada pero
cocinada con productos naturales reconocidos.
Tender a hacer dietas por razones estéticas y de
salud, siendo cada vez mayor la calidad de la alimentación.
Estas nuevas
tendencias están fomentando entre la sociedad una cultura respecto a la comida
sana, potenciando la dieta mediterránea. Pero al mismo tiempo, en esta sociedad
de consumo en la que la abundancia es una característica, la propia
alimentación cae en la trampa de la apariencia, y se presentan una serie de
enfermedades alimenticias como son:
La
anorexia Nerviosa
La
Bulimia Nerviosa
Bigorexia
Ortorexia
La alimentación de los más jóvenes
A pesar del
incremento del consumo de la dieta mediterránea, los últimos datos recogidos en
la Encuesta Nacional de Salud, realizada en 1.997, nos indican que el 20,6 % de
los niños y adolescentes españoles menores de 16 años toman verduras todos los
días, y tan sólo un 62,2 % de los mismos comen fruta diariamente. Si a esta
realidad le añadimos el incremento de casos de adolescentes que padecen
trastornos alimenticios, concretamente anorexia y bulimia nerviosa, se articula
la necesidad de promover campañas de orientación e información en menores de 16
años sobre hábitos alimenticios saludables, así como a educadores y padres
sobre las consecuencias nocivas para la salud de dichos trastornos.
SEGURIDAD
ALIMENTARIA
Consiste en garantizar el estado correcto de los
productos alimenticios para su consumo durante todo el proceso de la cadena
alimenticia, es decir, desde su producción (agrícola, pesquera y ganadera),
pasando por su preparación, elaboración, trasformación, fabricación, etc.,
hasta su consumo en los hogares, garantizando que se manipule el alimento
correctamente en casa.
Campaña
de Seguridad Alimentaria
Algunos de los Controles
promovidos por la Unión Europea para garantizar la
seguridad alimentaria en nuestros hogares, consisten en la:
Aplicación de
una amplia y minuciosa legislación alimentaria que protege la salud de los
ciudadanos y les brindan alimentos sanos,
nutritivos y de calidad.
1. Verificación
del cumplimiento de la normativa por la Unión Europea y de las Administraciones
Públicas, nacionales, autonómicas y locales de cada estado miembro.
2. Obligación por
parte de las industrias de aplicar sistemas de control higiénico-sanitario y de
llevar a cabo el Análisis de Peligros y Puntos Críticos (APPC).
3. Existencia de
una “Red de Alerta” europea que se
activa cuando una Autoridad de control de un estado miembro detecta la
presencia de un posible riesgo en un producto sanitario.